sábado, 22 de agosto de 2009

RePost

Inicio

Inicio sin convencimiento, sin saber si esto sirve para algo más que para el ejercicio de escribir. Solo quería un lugar para dejar volar mis pensamientos, dejarlos ir, no darles tantas vueltas al asunto. Pensar demasiado es mi maldición, mi manera es seguir observando lo mismo, lo hecho, lo que está por venir. El lector de esto parece escaso, porque parece que nadie en el mundo quiere razonar, y porque las esperanzas de un alma que te entienda son reducidas. No quisiera que alguien que conociera lo leyera, nadie conoce esa parte profunda de mí. No sé si le escribo a alguien, o si lo escribo para mí. Tal vez todo ayude a llevar la vida de soledades y falta de romance. Será la esquina donde están desordenados los libros, el fondo de la mochila con los papales arrugados. Mi esquina.

Alonso
Estoy en el punto exacto donde debo elegir si debo soñar o seguir. Puedo seguir y dejar que la resignada realidad me absorva y deje atrás la música, las ciudades, los cafés.... Puedo soñar y tirar todo, y morirme de hambre pero dejar la soledad.

5 minutos en la enredadera

Me gusta como se ve el pelo. Siento que me falta sentirla más tiempo a mi lado. Tal vez debería ponerme serio y concentrarme en terminar algo. No sé como me sigo engañando si no me voy a despertar temprano. Mi cara es rara, pero con la camiseta a rayas me veo bien. Tal vez si logro cambiar el reloj... si.. el reloj es la culpa de los problemas... tal vez si tuviera más control sobre el tiempo. ¿Qué sería capaz de hacer por amor?, tiene que ser amor si estoy pensando en el tiempo. Me gusta como suena ahora la batería cuando la toco, ahora todo se ve demasiado simple, aunque para ser Buddy Rich... tal vez un monólogo no era la mejor opción para esta hora, pero tengo frío y pereza, y tengo que ponerme a alzar pesas para crecer los brazos. A ella le gustan mis brazos, pero después de media cuadra el izquierdo me falla. Pensar demasiado siempre fue mi maldición, esa frase la dije demasiadas veces, pero qué pasa si alguien te quiere escuchar. Cuándo será que voy a dejar la pereza y me dedico a cantar, es cuestión de la guitarra. Tal vez el pitido de los oídos se pase mañana, pero fue delicioso escuchar el nuevo bajo. Tal vez es la cama, que se me hace pequeña unas veces, pero vacía. Me gusta como se ve el cabello, me gusta como me comía con la mirada P...... ¿ya te casaste?... si, tengo dos hijos.... pero te quiero comer en mis sueños. Y yo solo pienso en la mía, en ella, la de la luz que se extingue hasta mis zapatos... tener musa es una buena opción, y me gusta cada centímetro de su piel. Su mamá interpreta en sus sueños mi destino. Tal vez a M. le hicieron voodoo, o no acepta que ya no puede tener sexo con S. No sirve de nada seguir mirando si creo que ya encontré lo que buscaba. Es difícil mirar 5 años pasar en vano.... es extraño sentir que maduré, y que ahora soy menos de lo que debería ser, y más de lo que odio. "Las decisiones que tomé no las puedo tomar a la ligera porque me cuelgo de un globo rojo y me voy volando y me suelto y me parto todo". "Usted fue el que dijo que nunca se iba a enamorar", si, lo sé..... le duele el páncreas al pobre hombre, y no me explico otra razón más que esa mujer que se consiguió, y lo sé por una horrible experiencia propia. Le regalé una libreta y ahora escribe con fecha. Necesito ser una lechuza cada vez más.

Mi Zapato Izquierdo

domingo, 9 de agosto de 2009

Camisa

Hoy me puse una camisa. No me había puesto una camisa por mi propia voluntad en demasiado tiempo, años, desde la época en que mi mamá me escogía la ropa para salir a la calle, o cuando tocó ponerse la camisa para alguna presentación especial, fiesta, coctél, o cosas demasiado formales para mi gusto, todas con corbata. Nunca he sido un tipo de camisas, y rara vez me siento cómodo con un pedazo tieso de tela alrededor de mi cuello... me siento snob cuando utilizo la palabra "polo". De todas formas, me puse una camisa para tomarme una foto. Una foto que llegará a mi universidad, la mirarán muchas personas, que se la reenviarán a cuarenta empresas donde más personas aburridas mirarán mi camisa y dirán: al menos parece serio. También notarán que tengo un peinado serio, pero jamás pensarán que estuve con un gorro puesto durante cuarenta horas para lograr que se quedara quieto y aplastado, como la cabeza de un político lambón. Y es que me siento lambón, arrodillado, cuadriculado, prostitulado, y muchos lados que me quedan del repudio de verme a las puertas de entrar a la bolsa laboral colombiana. Ser el esclavo de alguien por una modica suma. Meterme de lleno en una carrera que nunca debí iniciar, y sonreír, bien peinado, mientras me pongo en cuatro patas y digo gracias.... al menos parezco serio.

Odio la Hp camisa.

miércoles, 5 de agosto de 2009

domingo, 2 de agosto de 2009

Un día, me cansé de hablar de soledad.